ARTE/TEMPORADA

Luis Cortines exhibe sus obras de aliento romántico en la galería Fernando Silió
La galeria santanderina cierra esta semana la exposición

GABRIEL RODRIGUEZ. SANTANDER

La Galería Fernando Silió tiene abierta una exposición de Luis Cortines (Bielva 1958) formada por grandes y medianos lienzos realizados en el presente año. En todos ellos hay una radical ausencia de color, una construcción por medio de capas realizadas con grandes brochazos expresionistas, blanco sobre negro.

Son paisajes de nieve en la noche negra, formados por el depósito de la pintura caída como la nieve, desolados, silenciosos. Al igual que los sonidos parecen surgir de una forma distinta en la noche nevada, nítidos y extraños, las formas aparecen con una extrañeza que oculta los contornos y convierte el paisaje en otra cosa: en una expresión de soledad humanizada sólo por los árboles que se yerguen como postes raquíticos.

La luz tiene un protagonismo especial, que dramatiza la escena, como ocurre en “Lugar de meditación (2005) “ o en “Soledad (2005)” obra en la que podemos ver cómo el horizonte ha desaparecido tragado por una obscuridad que oculta la lejanía. Son cuadros de gran espacio, en los que la escena muchas veces está tomada desde un punto de vista algo generalizador, que nos habla de sus intenciones comunicativas, de su mensaje trascendente. Y de su aliento romántico. A veces una casa, un cobertizo mínimo que parece deshabitado, un reto humano, sirve como contrapunto a la radical soledad.

Visión Cósmica

Los cuadros reflejan escenas en las que las formas han sido barridas por el viento, por la nieve arrastrada, que es un pincel abstracto, que deja sobre la realidad de la escena una visión cósmica. Son pinturas irónicas, desoladas, que nos muestran una naturaleza esquiva, huidiza.

Una pieza central de la exposición es el gran lienzo “Fuerza viva (2005)”, en el que podemos ver el gran oleaje, la fuerza de la naturaleza ciega, sobrecogedora, en la que no aparece lo humano, en la línea de la vocación romántica de lo sublime. La naturaleza en el límite de la abstracción es la protagonista, pero vista desde un ángulo muy especial, restrictivo, que la convierte en un símbolo de obscuros presagios, en una fuerza que retorna imposible.

Publicacion: El diario Montañes, 01 de Marzo del 2005, pag77

Texto: Gabriel Rodriguez

Fotografía: Roberto Ruiz