Jose Maria Gutierrez 2000

ARTE/EXPOSICION

«En el arte hay mucho que decir y hacer, pero hay que plasmarlo», según Luis Cortines

El pintor cántabro apuesta por el rupturismo creador en Santiago Casar

José María Gutiérrez. SANTANDER.

Después de diez años sin exponer en Santander el creador cántabro Luis Cortines (Bielva 1958) ha recuperado el contacto con el público a través de la muestra que protagoniza durante estos días en la galería Santiago Casar, que recoge la propuesta transgresora y vanguardista de un autodidacta que ha seleccionado tras la recomendación de expertos galeristas y pintores una colección de entre la obra realizada en los últimos años. Una década durante la que ha evolucionado desde la pintura figurativa hasta las complejas creaciones que ahora presenta, en un proceso largo y laborioso hacia la estética personal.

La ruptura sistemática como recurso creador es el motivo y excusa de nacimiento de esta exposición que lleva implícita no una crítica a las formas tradicionales de arte, pero si una defensa de libertad absoluta a la hora de componer, en destruir una parcela del mundo y reconstruirla de nuevo. El arte es una crítica constante, deshacer lo que está hecho y volverlo a rehacer. Me da igual el fin, tan solo quiero cumplir algo que está olvidando la gente, decir lo que quieres decir con absoluta libertad y con la independencia de los materiales. En el arte hay mucho que decir y hacer, pero hay que decirlo. Sí, esta es una propuesta diferente, pero que está dentro de la línea del pintor y del momento que se vive.

Y para conseguir estas realidades con afán transgresor, Cortines utiliza todo tipo de materiales, desde el manganeso hasta el mármol, pasando por acero, granito, tierra o madera, principal protagonista junto a las pinceladas de pintura. Para vender hubiese hecho bodegones o paisajes, pero llega un momento en que hay que tener la necesidad de decir algo más y lo ha hecho mediante la utilización de todo tipo de materiales, me vale cualquier cosa. Aún así, en todos los cuadros, incluso en los peores, siempre hay una pincelada buena.

Las paredes de Santiago Casar acogen un conjunto de obras que tienen su propia historia en particular, pero que la vez forman un grupo armonioso. Cada cuadro refleja cosas muy pensadas y estudiadas, que espero despierten la reflexión del público. No me gusta terminar las obras, espero que esto lo haga el espectador. Un público que está acogiendo de “muy buena manera” la exposición, a pesar de su carácter rupturista.

CRITICA SOCIAL

En lo que se refiere a la temática, Luis Cortines tampoco se esconde y toca aspectos o bien personales –por ejemplo, destaca la sabiduría y labor protectora de los abuelos-, o bien de la realidad social que le rodea, sobre todo aquellos que le disgustan, con tono denunciante. Así en los dos collages de objetos o en las diferentes técnicas mixtas sobre madera que presenta, aborda temas muy simbólicos vinculados a la luz, la religión, la naturaleza, el fin del mundo.

Mientras Luis Cortines, quien tiene en Velázquez a su pintor favorito y quien no posee límites conceptuales a su creación, ya prepara su ambicioso próximo proyecto, “Tierras de España”, más espiritual, simple, porque según pasan los años, te das cuenta de que, con menos cosas, se dice lo mismo o incluso más.

Publicación: Diario de Cantabria – Expresión Figurativa,  9 de diciembre 2000 – pag. 65

Texto: Jose Maria Gutierrez – Crítico de Arte

Fotografía: Roberto Ruiz